En pleno corazón de Penco, a 15 minutos de Concepción, un grupo de estudiantes junto a sus apoderados y docentes y con la colaboración de empresarios y más colaboradores montaron un comedor social de alto nivel para colaborar con su comunidad, consolidando su currículum y aportando a su entorno.

El liceo Pencopolitano se encuentra cerrado desde fines de marzo, pero en el último tiempo han tomado una iniciativa social que tiene a su comunidad educativa colaborando con el sector productivo para brindar apoyo a su entorno. La especialidad de Gastronomía junto con el centro de padres, la dirección y respaldo de la municipalidad se organizaron y consiguieron apoyo de empresas y emprendedores para montar en las dependencias del liceo un  comedor solidario, para brindar soporte a su comunidad.

Con una producción de 250 almuerzos de lunes a viernes, el trabajo ha involucrado a los docentes, instituciones amigas, y han conseguido donaciones de distintas empresas, entre ellas la Vega Monumental de Concepción, el mercado de mayor tamaño en la región, y negocios locales, con la particularidad que son los mismos docentes y los alumnos quienes colaboran en la preparación de los platos, que además tienen un sello de calidad gourmet, para devolver la dignidad a los más afectados por las circunstancias.

Jonathan Pastorini, jefe de especialidad en el liceo nos cuenta: “Acá en la comuna ya hace un par de meses se tomó la iniciativa de que las distintas escuelas y liceos, aprovechando sus instalaciones JUNAEB, pudieran realizar una cantidad de almuerzos para la comunidad escolar y el territorio. Aprovechando eso y la capacidad profesional que tenemos debido a la especialidad de Gastronomía nos hicimos cargo en nuestro establecimiento generando una propuesta de almuerzos de buen nivel, entendiendo que muchas personas están pasando una mala situación económica y quizás hasta les da vergüenza acceder a estas oportunidades, por lo que le hemos dado la mayor dignidad y calidad posible con un menú nacional e internacional que provoque una grata experiencia y un buen momento en el día.”

Uno de los aspectos más interesantes de esta iniciativa es que estudiantes de la especialidad apoyan todos los días, lo que ha permitido consolidar algunas competencias técnicas de su especialidad. “Son almuerzos de alta calidad gastronómica, es como si fuéramos un casino o restaurant, así que mientras cocinamos nosotros los docentes vamos explicando, demostrando, como si fuera una clase. También para las y los estudiantes de 4to medio que van, es una oportunidad para que puedan cumplir con su práctica profesional, ya que la industria gastronómica es una de las más golpeadas desde el estallido social hasta ahora, así que este año difícilmente establecimientos del área van a recibir a estudiantes.”

Esta innovadora experiencia permite que los estudiantes desarrollen competencias y habilidades en su área, cosa que la pandemia había hecho imposible hasta el momento. Una solución creativa que surge de los docentes y busca preparar a los estudiantes para su ingreso al mundo laboral.